Concentración de medios: Metodología

Por Plaza Pública
Plaza Pública

18/05/2018

La definición más clásica del deber –ser del periodista es “aquel que fiscaliza al poder”. Pero ¿qué pasa cuando el auditor está comprometido? Siguiendo esa premisa quisimos averiguar quiénes eran los encargados de fiscalizar lo público y lo privado y cuáles eran sus relaciones en ambos campos. Es decir: quiénes son los dueños de los medios de comunicación y cuáles son sus nexos con todos aquellos entes a los que debería investigar.

Para la investigación de medios de comunicación en Guatemala se definió un listado que tomaba en cuenta aquellos con más tiempo y alcance en el país. La misma lógica se replicó en El Salvador.

Tal y como define la metodología de “Laberinto del Poder”, obtuvimos la información básica de cada una las entidades (individuales y jurídicas) de los medios de comunicación listados en nuestra investigación: Registro Mercantil, RENAP, DICABI, OJ y Guatecompras, a través de solicitudes de acceso a la información, scraping de datos y pública consulta (online y presencial).

Esto nos sirvió para definir propietarios y sus millonarios contratos con el Estado. Pero no era suficiente.

Entonces nos preguntamos, ¿cómo determinamos la concentración de medios si es que existe?

Acudimos entonces, a través de solicitudes de acceso a la información, al inventario de frecuencias del espectro radio eléctrico de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT), para obtener los usufructuarios actualizados hasta abril de 2017; así como a los datos de pública consulta, como la Tabla Nacional de Asignación de Frecuencias y su legislación pertinente.

A partir de ahí iniciamos una labor de carpintería –en buena parte, manual– para completar el inventario con datos que nos fueran útiles para el análisis y determinación de a quién pertenecía cada frecuencia asignada en usufructo: inclusión del NIT de cada sociedad anónima, determinación de nombre comercial y nombre jurídico, determinación del tipo de banda asignada (regulada o reservada), determinación del uso primario de cada frecuencia (AM, FM, TV, etc.), entre otros.

¿Por qué se hizo de esta manera? La SIT no tiene una base de datos definida con ese nivel de detalle, los cuales eran útiles para especificar si existían frecuencias de uso exclusivo del Estado en poder de empresas particulares, por ejemplo. O, para precisar cuántas de las frecuencias destinadas a la televisión por ley (uso primario, determinado en reglamentos de la SIT), están siendo usufructuadas por una entidad específica. Además, esto nos servía para especificar qué frecuencia pertenecía a cada grupo de medios previamente identificado en los registros previos. Guatemala, al igual que muchos países, sigue teniendo una preeminencia de medios impresos, televisivos y radiales.

A través de solicitudes de acceso a la información pública obtuvimos, además, el registro de pagos históricos hechos a la SIT desde 1996 hasta 2017, para determinar cuánto ha percibido el Estado guatemalteco en concepto de usufructo y pagos administrativos, de parte de los usufructuarios y usuarios de la SIT.

Para hacer comprensibles todos estos datos técnicos, los incluimos en una visualización interactiva que permite entender en dónde está situada una radio, o canal de televisión, a quién le pertenece, y cuánto ha pagado al Estado por ello.

Una limitación obvia para investigar la concentración de medios en Guatemala es que la información sobre el tamaño y capital de las empresas no es pública. Por lo tanto, optamos por concentrarnos en la cantidad de frecuencias. Esta decisión puede ser discutible, dado que excluye a los medios impresos y en internet. Sin embargo, la consideramos defendible por tres razones:

  1. Porque los medios audiovisuales siguen siendo el principal canal de información política, según los estudios.
  2. Porque es la parte del mercado de medios que depende de una concesión de un recurso del Estado (las frecuencias) y puede permitir entender mejor la relación entre este y quienes reciben el usufructo.
  3. Porque de otra forma no podríamos investigar la concentración, ni siquiera parcialmente.

 

 

 

 

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